efectos secundarios de la acepromacina en perros

Conoce los posibles efectos secundarios de la acepromacina en perros

La Acepromacina es un medicamento que pertenece a la clase de los tranquilizantes fenotiacínicos. Comúnmente se emplea como sedante en caninos, solo o combinado con otros medicamentos (como los opioides) para lograr un efecto sedante más potente. Además, cuenta con propiedades antieméticas que ayudan a prevenir el vómito y las náuseas. Sin embargo, su capacidad analgésica es mínima.

Hipotensión

Los riesgos en algunas razas al recibir acepromacina

Existen ciertas razas que poseen una mayor sensibilidad al sufrir complicaciones como la hipotensión profunda, el síndrome vasovagal y una mayor duración en la sedación. Este es el caso de las razas braquicefálicas como el bóxer o el bulldog, así como también en otras razas de gran tamaño como los galgos. Por tal motivo, en estos casos es fundamental utilizar dosis más bajas o directamente evitar administrar la acepromacina.

No obstante, es importante tener en cuenta que debido a sus propiedades vasodilatadoras, cualquier paciente está en riesgo de sufrir hipotensión después de la administración de este fármaco, lo que puede provocar una taquicardia refleja y un pulso débil asociados. Por lo tanto, se recomienda no utilizarla en animales con hipovolemia (por ejemplo, en caso de hemorragias), ya que esto aumenta el riesgo de sufrir un shock.

Caída del tercer párpado

El tercer párpado, también conocido como membrana nictitante, suele quedarse visible durante la duración del efecto, pero regresa a su posición normal automáticamente al desaparecer dicho efecto. Sin embargo, no tiene relevancia clínica.

Disminución del hematocrito

Evita riesgos innecesarios:

Antes de cualquier procedimiento que pueda implicar una pérdida de sangre considerable, es fundamental medir el hematocrito para determinar si el animal se encuentra anémico. Si es así, hay que tener en cuenta que puede haber una disminución promedio de hasta un 17,8% [2], debido al secuestro de glóbulos rojos en el bazo.

Este fenómeno debe ser considerado y evitado en la medida de lo posible, ya que puede poner en riesgo la salud del animal. Por lo tanto, es importante tomar medidas preventivas, como asegurarse de que el hematocrito está en niveles adecuados antes de realizar cualquier intervención.

Incoordinación

Se pueden observar ciertos síntomas en los animales debido a su impacto depresor en el Sistema Nervioso Central y su efecto en la reducción de la respuesta motora, como por ejemplo, inestabilidad y falta de coordinación en su caminar, especialmente en la parte trasera del cuerpo.

Esto se debe a que el animal se ve afectado por la sustancia que está afectando su sistema nervioso y su capacidad para moverse adecuadamente.

La consecuencia de este efecto puede ser evidenciada en la forma en que el animal camina, presentando dificultades para mantener el equilibrio y coordinar sus movimientos, principalmente en la parte trasera de su cuerpo.

Dosificación

Formas de administración de la acepromacina

La acepromacina es un fármaco que puede ser administrado de varias maneras: vía oral, intramuscular, intravenosa lenta o subcutánea.

Rango y dosis recomendadas

El rango de dosis de este medicamento es amplio, sin embargo, en la actualidad, la mayoría de clínicos utilizan dosis mucho más bajas que las registradas inicialmente por los fabricantes.

Indicaciones y dosis recomendadas

La Tabla 1 muestra un resumen de las dosis recomendadas en perros y gatos para algunas de las indicaciones más comunes.

Hipotermia

La acepromacina puede provocar un importante efecto negativo común, debido a su capacidad de dilatar los vasos sanguíneos periféricos. Por esta razón, se recomienda evitar su uso como único fármaco, y es importante mantener al animal caliente durante el tiempo que dure su efecto.

Precauciones a tener en cuenta al administrar acepromacina a perros

La acepromacina es un fármaco importante en veterinaria, ya que se utiliza como sedante, analgésico y antiemético en caninos. Aunque tiene diversos beneficios, su uso inadecuado puede resultar perjudicial para los perros.

Uno de los principales riesgos de la acepromacina es su potencial para provocar una disminución repentina de la presión arterial. Esto puede llevar a que el perro pierda el conocimiento o incluso sufra un colapso cardiovascular. Además, su efecto sedante puede prolongarse y afectar negativamente la movilidad y capacidad de respuesta del animal.

Otros posibles efectos secundarios incluyen la elevación de la temperatura corporal (hipertermia), hipersensibilidad, reacciones alérgicas y depresión respiratoria, todos ellos peligrosos para la vida del perro. Por lo tanto, es vital utilizar la acepromacina de forma adecuada y con la supervisión de un profesional veterinario.

Efectos secundarios

Los posibles efectos adversos derivados de la administración de acepromacina se consideran poco frecuentes. Entre los más comunes se encuentran la ataxia y los efectos extrapiramidales, por lo que se desaconseja su uso en animales con antecedentes de distonía o signos piramidales.2

Al igual que otras fenotiacinas, la acepromacina puede aumentar excesivamente el tono vagal, especialmente en perros braquicéfalos. En estos casos, se puede aplicar atropina para contrarrestar dichos efectos. Por otro lado, el bloqueo α-adrenérgico de la acepromacina puede provocar hipotensión.2

Hay un debate en torno al uso de acepromacina en pacientes con epilepsia o propensos a sufrir convulsiones. Aunque algunos autores afirman que esta sustancia puede tener efectos anticonvulsivos, otros desaconsejan su aplicación en animales con epilepsia o con tendencia a convulsionar debido a su potencial para inducir convulsiones.1 Sin embargo, un estudio en el que se evaluó específicamente el efecto pro-convulsivo de la acepromacina en perros con historial de convulsiones tratados con esta sustancia durante su estancia hospitalaria no mostró pruebas de que disminuyera el umbral convulsivo de estos pacientes.3

La falta de control en la manifestación de la agresividad

Reacción paradójica en animales sedados: ¿Qué debemos tener en cuenta?

Cuando un animal es sedado, se espera que su comportamiento sea relajado y tranquilo. Sin embargo, puede darse una reacción paradójica en la que se muestre hiperactivo e incluso agresivo. Esta situación es más común en gatos, pero también puede ocurrir en perros.

Por esta razón, es crucial que seamos cautelosos al manejar animales que están bajo los efectos de acepromacina. A continuación, mencionaremos algunos puntos a tener en cuenta para evitar posibles situaciones peligrosas:

- Es importante observar y controlar de cerca al animal sedado para detectar cualquier cambio en su comportamiento.

- Si el animal demuestra una reacción paradójica, es necesario mantener la calma y evitar cualquier movimiento brusco, ya que esto puede asustarlo aún más.

- En caso de que la situación sea peligrosa tanto para el animal como para las personas que lo rodean, es recomendable pedir ayuda de un profesional con experiencia en el manejo de animales agresivos.

Contraindicaciones

En cuanto al uso de la acepromacina en animales, es importante tener en cuenta que su administración está contraindicada en aquellos con insuficiencia cardíaca descompensada, debido a su capacidad de vasodilatación mencionada previamente. También debe evitarse en casos de hepatopatías, ya que este fármaco se metaboliza principalmente en dicho órgano y puede causar toxicidad hepática. Además, pacientes con alergia conocida a las fenotiacinas, en periodo de embarazo y lactancia, o realizando pruebas de alergia cutánea también deben evitar su uso.

Otra posible indicación de la acepromacina es para el tratamiento de fobias en animales, tales como el miedo a ruidos fuertes, tormentas o petardos. Sin embargo, es importante considerar que, según la evidencia actual, este tratamiento puede tener limitaciones. Si bien se logra una disminución en la respuesta motora del animal, su percepción sensorial sigue intacta, lo que puede agravar la fobia. Por lo tanto, su uso en este tipo de casos debe ser cuidadosamente evaluado.

Finalmente, es importante recordar que este artículo tiene una finalidad meramente informativa y en ningún caso sustituye la consulta con un veterinario. Si tu mascota presenta alguna condición o malestar, te recomendamos que lo lleves a un profesional para recibir el diagnóstico y tratamiento adecuado.

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