cuando se pasa de cee a ce

Cuándo se produjo el cambio de CEE a CE en la Unión Europea

Los países europeos, en un esfuerzo por fortalecer sus lazos y promover la paz después de dos devastadoras guerras mundiales, establecieron tres organizaciones internacionales: la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, la Comunidad Económica Europea (más tarde conocida como Comunidad Europea) y la Comunidad Europea de la Energía Atómica. Estas comunidades tenían como objetivo principal fomentar una unión económica sólida entre sus miembros y fomentar la cooperación en áreas clave como la infraestructura legal y funcional. Todos los países pertenecían a las tres comunidades y en 1965 se llevó a cabo el Tratado de Fusión (también conocido como Tratado de Bruselas), que estableció un poder ejecutivo único para las tres, sentando así las bases para lo que eventualmente se convertiría en la Unión Europea.

El Tratado de Maastricht

En el año 1992, se da un paso clave en el proceso de unificación con la aprobación del Tratado de la Unión Europea, también conocido como Tratado de Maastricht. Este tratado establece una nueva estructura institucional, dando origen a la Unión Europea a partir de las tres antiguas comunidades europeas: la CECA, la Comunidad Europea (CE, anteriormente conocida como CEE) y la CEEA. De esta forma, el proceso de integración política -conocido como pilar institucional- se ve complementado por otros dos pilares: la política exterior y de seguridad común, y la cooperación policial y judicial. Paralelamente, el proceso de integración económica avanza de manera continua. Es importante destacar que el Tratado de Maastricht fue un hito fundamental en este proceso.

En el año 1992, se dio un paso decisivo en la unificación europea con la aprobación del Tratado de la Unión Europea, también conocido como Tratado de Maastricht. Este tratado estableció una nueva estructura institucional, dando origen a la Unión Europea a partir de las tres antiguas comunidades europeas: la CECA, la Comunidad Europea (CE, anteriormente conocida como CEE) y la CEEA. De esta forma, el proceso de integración política -o pilar institucional- se vio complementado por otros dos pilares: el de la política exterior y de seguridad común, y el de cooperación policial y judicial. Al mismo tiempo, el proceso de integración económica continuaba su avance. Es importante mencionar que el Tratado de Maastricht fue un evento crucial en este proceso.

Miembros de la Comunidad Europea de Naciones CEN

En 1986, se sumaron a la Comunidad Económica Europea (CEE) los países a los que se les había concedido la entrada el 1 de enero de ese mismo año. Esto supuso la incorporación de los siguientes países:

- España

- Portugal

Este hecho tuvo lugar tras un extenso proceso de negociación y cumplimiento de los requisitos establecidos por la CEE. De este modo, se buscaba fortalecer la unión y la cooperación entre los países miembros, así como promover el desarrollo económico y social en toda la región.

Después de su ingreso, tanto España como Portugal se beneficiaron de los acuerdos comerciales y políticos establecidos por la CEE. Además, la participación en la Comunidad supuso un importante impulso para la modernización y el crecimiento de sus respectivas economías.

Asimismo, la adhesión a la CEE permitió a estos países formar parte de una comunidad más amplia y avanzada, lo que les permitió acceder a nuevas oportunidades y recursos para su desarrollo.

El Acta Única Europea

Enfoque en la eliminación de barreras comerciales en la CEE: En el año 1968, los miembros de la Comunidad Económica Europea (CEE) ya habían abolido los derechos de aduana entre ellos. Sin embargo, las diferencias en las legislaciones nacionales seguían siendo un obstáculo para el libre intercambio económico.

Entrada en vigencia del Acta Única Europea: En el año 1987, entra en vigor el Acta Única Europea, considerada como la primera gran reforma de los tratados vigentes en la CEE. Su principal objetivo era establecer un mercado único para el 1 de enero de 1993. Durante la década de los ochenta, este proceso se convertiría en una de las principales prioridades de la Unión Europea.

Foco en la energía europea: Durante los años ochenta, el proceso de eliminación de barreras comerciales y creación de un mercado único concentraría gran parte de las energías de los países pertenecientes a la CEE. Su importancia y dedicación fue tal, que se convirtió en uno de los principales impulsores del progreso y desarrollo económico en la región.

Los últimos acuerdos

Los tratados de Amsterdam y Niza, firmados en 1997 y 2001 respectivamente, han permitido ampliar las competencias de la Unión Europea y avanzar en la renuncia de los Estados miembros a su soberanía en busca de una mayor armonía y cohesión en sus acciones.

Más recientemente, el Tratado de Lisboa, firmado en 2007, se enfocó en mejorar diversos aspectos del funcionamiento de la UE y proporcionar un marco jurídico y operativo más sólido y coherente, que pudiera satisfacer las necesidades y expectativas de los ciudadanos.

Metas de la Unión Europea UE

A pesar de haber sido mencionados previamente, es importante recordar los motivos por los que los países firmaron el Tratado de Roma y decidieron crear la CEE.

En primer lugar, podemos destacar el objetivo de fomentar la unidad y cooperación entre los países europeos, buscando así estrechar los lazos y fortalecer la paz en la región.

Además, otro objetivo fundamental era el desarrollo económico y social de los Estados miembros, con el fin de mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es la intención de promover una mayor integración y un mercado común en Europa, eliminando las barreras comerciales y facilitando el libre comercio entre los países.

Finalmente, también se buscaba una mayor coordinación y armonización en materias como la política agrícola, la energía nuclear y la política exterior, con el fin de avanzar hacia una mayor estabilidad y fortalecimiento de la estructura europea.

Objetivos

La creación de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA) no era, en realidad, más que una primera fase para alcanzar la tan ansiada "federación europea". La conformación de un mercado común para el carbón y el acero serviría como experimento para luego extenderse gradualmente a otros sectores económicos, y finalmente, lograr la construcción de una verdadera Europa política.

La Comunidad Económica Europea (CEE) tenía como objetivo fundamental establecer un mercado común basado en las cuatro libertades de circulación: mercancías, personas, capitales y servicios. Esta integración económica buscaba una mayor cooperación y prosperidad entre los países miembros.

Por otro lado, la Comunidad Europea de Energía Atómica (Euratom) perseguía la coordinación y distribución equilibrada de materiales nucleares entre los países participantes, con el fin de garantizar la seguridad nuclear y un uso pacífico de la energía atómica.

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