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Prevening ITS Descubriendo el Rithmi Smartwatch

¿Alguna vez has deseado poder vigilar de cerca tu corazón en busca de anomalías? Ahora es posible gracias a la descarga de la aplicación de Rithmi, diseñada para detectar y monitorear la fibrilación auricular.

Riesgos Potenciales del Accidente Cerebrovascular

Existen varias causas que pueden provocar un ictus. Entre ellas, se encuentran factores que no se pueden controlar, como el sexo, los antecedentes familiares o la edad. Sin embargo, hay otros factores que pueden evitarse con el cuidado adecuado y la modificación de estilos de vida. Entre ellos se encuentran el consumo excesivo de drogas, alcohol y tabaco, así como los altos niveles de colesterol, la obesidad, la vida sedentaria, las dietas ricas en grasas y sal, y la diabetes.
El momento en el que se produce un ictus es crucial ya que puede dejar secuelas graves e irreparables. Solo un tercio de los pacientes logra una recuperación completa, mientras que otro tercio queda con secuelas graves y el resto fallece.

Rehabilitación con reflejos en individuos afectados por un accidente cerebrovascular

En diversas ocasiones, hemos informado sobre la investigación que se está realizando en Crene, junto con el investigador Oscar Yepes, acerca del sistema de neuronas espejo. ¡Hoy, queremos compartir contigo más detalles de ese estudio!

La temática en cuestión se centra en los cambios que se producen en los ritmos sensorio-motores de la corteza cerebral y en el sistema de neuronas espejo, relacionados con la rehabilitación física a través del uso de terapia en espejo. Todo ello, en pacientes que hayan sufrido un ICTUS.

Señales de advertencia de un Ataque Cerebrovascular

Si alguno de estos signos se presentan, es crucial llevar a la persona a un centro médico lo antes posible, ya que las primeras horas tras su aparición son fundamentales.

Si se experimentan estos indicios, existe la posibilidad de sufrir un ictus isquémico o hemorrágico, lo que en situaciones extremas puede llevar a la muerte.

Es esencial que los seres queridos estén alerta a estos síntomas evidentes, realizando pruebas simples como pedirle al paciente que repita una frase sencilla y coherente, que mueva sus brazos al mismo tiempo o que sonría para evaluar si ambos lados de su rostro se mueven de igual forma. De esta manera, se pueden brindar los cuidados iniciales necesarios y trasladarlo a una institución médica de forma oportuna y rápida.

El camino hacia la recuperación tras un derrame cerebral

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece como definición del accidente cerebro vascular (ACV) una serie de síntomas con trastornos específicos de la función cerebral, que surgen de manera rápida y persisten durante al menos 24 horas o llevan a la muerte, sin que exista otra razón aparente más que una causa vascular.

El ACV es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en adultos de países desarrollados y la principal causa de discapacidad en naciones industrializadas.

En la Unión Europea, se estima que alrededor de un millón de personas al año sufren un ACV. Aunque el 80% sobrevive a la fase aguda, entre el 24% y el 53% presentan secuelas neurológicas o discapacidades que afectan significativamente su calidad de vida después de los primeros 6 meses de evolución.

Señales y manifestaciones de un ataque cerebral

La presencia de síntomas asociados al ictus generalmente es una señal de alerta y varía según la zona del cerebro afectada.

En caso de afectar el hemisferio izquierdo, pueden surgir dificultades en la expresión o comprensión del lenguaje, como problemas para hablar, mutismo, sustitución de palabras o sílabas, fallas en la denominación de objetos y dificultades para leer y escribir.

En cambio, si la zona afectada es el hemisferio derecho, el paciente puede presentar falta de reconocimiento del lado izquierdo del cuerpo o entorno, dificultades de atención, distracciones frecuentes, pérdida de concentración, escaso reconocimiento de conflictos presentes o futuros, incluso sin darse cuenta de su propia enfermedad, y problemas de comportamiento por impulsividad o cambios bruscos de carácter.

Síntomas de ictus

Muchas veces, la enfermedad avanza a una velocidad vertiginosa, provocando una grave afección en el cerebro en tan solo unos minutos. Sin embargo, en ocasiones, los síntomas se van intensificando gradualmente a lo largo de las horas.

En la mayoría de las ocasiones, la enfermedad progresa de forma acelerada, generando una lesión cerebral en cuestión de minutos. No obstante, hay casos en los que los síntomas van aumentando progresivamente a medida que pasa el tiempo.

La rapidez con la que la enfermedad se desarrolla es una característica común en la mayoría de los casos, llegando a causar daños cerebrales en pocos minutos. No obstante, en menor frecuencia, los síntomas se van agravando a medida que transcurren las horas.

Cuál es el enfoque del tratamiento

Los expertos siempre afirman que los accidentes cerebrovasculares (ACV) deben ser atendidos en menos de tres horas por un grupo de especialistas en neurología con el fin de evitar complicaciones. El primer tratamiento aplicado es la administración de anticoagulantes para disolver el coágulo o trombo y permitir un flujo sanguíneo normal.

En caso de hemorragia, puede ser necesario realizar una angiografía intervencionista o un cateterismo para reparar la arteria dañada con stents o mediante la colocación de un clip o grapa en el aneurisma que causa el sangrado. En situaciones graves donde la vida del paciente está en peligro, se puede realizar un drenaje quirúrgico con un catéter para expulsar la sangre hacia el exterior.

Un ictus se produce cuando una parte del tejido nervioso del cerebro sufre daños debido a la interrupción súbita del flujo sanguíneo en uno de los vasos que abastecen al sistema nervioso central. El Dr. Julio Monje explica detalladamente en qué consiste este trastorno.

Tipos de ictus

El ictus isquémico es una condición médica grave y común que se produce cuando una arteria se bloquea debido a un coágulo de sangre o trombo, lo que interrumpe el flujo sanguíneo y disminuye el suministro de oxígeno al cerebro.

Por otro lado, el ictus hemorrágico es menos frecuente pero igualmente peligroso, ya que se produce cuando se rompe un vaso sanguíneo dentro del cerebro, lo que provoca una hemorragia y priva a las células nerviosas de oxígeno, causando su muerte en cuestión de minutos.

Además, la fibrilación auricular es otro factor importante en la aparición de un ictus, siendo la arritmia más común y afectando a más de 650.000 personas en España. Esta condición puede aumentar significativamente el riesgo de sufrir un ataque cardíaco y supone un gran problema de salud en la población.

Síntomas del Ictus

Los ictus suelen presentarse de forma repentina y se desarrollan rápidamente, dañando el cerebro en cuestión de minutos. No obstante, en algunos casos menos comunes, el ictus puede empeorar con el transcurso de horas e incluso días, haciendo que un área mayor del tejido cerebral se necrose. Sin embargo, este proceso de deterioro suele detenerse, generando períodos de estabilidad en los cuales el tejido necrosado se detiene temporalmente y se pueden observar signos de mejoría. De ahí la importancia de detectarlo tempranamente, en las primeras horas del evento.

La detección precoz del ictus es crucial para limitar su impacto en el cerebro. Aunque la mayoría de los casos comienzan de manera sorpresiva e inmediata, con complicaciones que se presentan con rapidez, en ocasiones puede haber una evolución gradual durante horas o incluso días. Durante este tiempo, el tejido cerebral va muriendo poco a poco y es esencial intervenir a tiempo para frenar su avance y permitir una potencial recuperación. Por ello, la prontitud en la identificación del ictus es fundamental.

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